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ENFERMEDAD DE LAS VÍAS URINARIAS
La enfermedad de las vías urinarias es más frecuente en felinos
domésticos que en caninos, y entre los felinos es más común y más grave en los gatos
machos.
El cuadro más habitual es la inflamación de las vías
urinarias con o sin obstrucción uretral. Ésta se caracteriza por la presencia
de sangre en la orina, dificultad para orinar o imposibilidad para orinar y/o
quejidos durante la micción (al orinar).
La inflamación de las vías urinarias se puede producir por
alguno de los siguientes factores:
- Las dietas con alto contenido de magnesio asociado a una
orina poco ácida predisponen a la formación de cristales (micro-cálculos). Por ello,
los alimentos balanceados de muy buena calidad poseen un nivel adecuado de
magnesio y hacen la orina más ácida.
- Los concentrados de baja calidad no poseen ningún tipo de
control en la cantidad de magnesio, por ello su utilización puede predisponer al
problema, similar a lo que ocurre con aquellos gatos que comen alimento para
perros!!!
- La reducción del volumen de orina. Debido a que esto
ocasiona que los cristales se concentren en la orina y formen cálculos.
- Causas de disminución de la micción: bandeja sanitaria sucia o poco disponible, escasa actividad física (por
ambiente fríos, obesidad, castración, enfermedad y confinamiento) y menor
consumo de líquidos debido al mal sabor del agua, difícil acceso al bebedero o
temperatura.
- En el caso de los perros: la retención de orina, al
mantenerlos encerrados en la casa durante el día o la noche sin posibilidad de orinar mientras los dueños no están.
Al originarse inflamación de las vías urinarias, se estimula
la producción de mucus que se acumula en la vejiga y la uretra. Este mucus
sumado a la presencia de cristales forma "tapones" que se alojan en
la uretra obstruyéndola total o parcialmente, pudiendo impedirle al animal
orinar.
Los signos en animales no obstruidos incluyen: micciones frecuentes
y dificultosas, orina con sangre, micción en lugares inapropiados o no
frecuentes.
Signos en animales obstruidos:
- Durante las primeras 6 a 24 horas postobstrucción la mayoría
de los pacientes intenta orinar con frecuencia, caminan, vocalizan se esconden,
lamen sus genitales, están ansiosos, tiene el pene exteriorizado y congestivo,
etc.
- Después de las 36 a 48 horas aparecen los síntomas de
complicaciones como la falla renal: anorexia, vómito, deshidratación,
depresión, debilidad, hipotermia, bradicardia y muerte.
Tratamiento.
El médico veterinario luego de la evaluación del paciente determinará cual es
el mejor plan terapéutico, incluyendo, en algunos casos, la hospitalización,
sondaje uretral y tratamiento farmacológico según la gravedad del cuadro.
Tenga en cuenta que el curso de la enfermedad puede
prolongarse por cerca de 1 a 2 semanas y puede observarse la recurrencia del
problema en un período de meses o años.
Un punto importante en el tratamiento es el manejo dietario.
Se utilizan alimentos balanceados medicados específicos.
Prevención.
Los alimentos balanceados de muy buena calidad además de
regular el nivel de magnesio, poseen elementos que favorecen la ingesta de agua
y con esto la producción de orina, disminuyendo de esa forma la probabilidad de
que los cristales precipiten en la orina y formen cálculos más grandes.
Se ha demostrado que la utilización de este tipo de dietas
tiene una alta eficacia en el tratamiento de la enfermedad y en la prevención
de las recurrencias. Las dietas inadecuadas, de baja digestibilidad, sin
control de minerales o administradas en exceso deben ser evitadas!!!
Además se recomienda evitar estrés, sedentarismo,
sobrepeso/obesidad, facilitar acceso al agua de bebida, mantener la bandeja
sanitaria de los gatos limpia.
Es importante que el propietario observe rutinariamente la
micción de su mascota, principalmente en aquellos con antecedentes de
enfermedad del tracto urinario inferior, para la detección precoz en caso de
reaparecer el problema.
Cualquier esfuerzo en el baño debería ser motivo de
alarma y consulta al profesional.
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